Con este artículo queremos insistir en la importancia que pequeños cambios en nuestros hábitos de vida pueden tener para prevenir el avance de la enfermedad venosa y mejora de su sintomatología.

Una variz es la dilatación venosa que afecta fundamentalmente al sistema venoso superficial. Existen una serie de factores de riesgo casi siempre identificables como son la herencia, embarazos repetidos, obesidad y sobrepeso, toma de anticonceptivos orales, sedentarismo y profesiones que exigen permanecer largo tiempo de pie o sentado.

La prevención se orientará a intentar el freno de la formación de varices en base a la modificación de determinados hábitos, una serie de medidas de higiene de vida y recurriendo a sencillas medidas terapéuticas:

  • Utilizar medias de compresión adecuadas.
  • Emplear calzado con cuña entre 3-5 cm, evitando los calzados planos y los de tacón alto.
  • Evitar el calor cercano a las piernas (exposición prolongada al sol, estufas, duchas calientes, depilación con cera caliente, sauna y otros).
  • Practicar ejercicio favorable (caminar, natación, , bicicleta, pilates).
  • Dormir con las piernas elevadas.
  • Mantener un peso corporal adecuado e intentar en el caso de sobrepeso y obesidad una dieta adecuada.
  • Darse duchas de agua fría en las extremidades inferiores.
  • A veces sobre todo en épocas de calor es preciso la toma de medicamentos flebotónicos.
  • Realizar ejercicios específicos para mejorar el retorno venoso.

Es importante tratar periódicamente tus varices según se requiera con esclerosis, Laser o cirugía.

A continuación tienes una tabla de ejercicios específicos para insuficiencia venosa: